PSIQUE AND EDUCATION
CUANDO EL CORAZÓN LE HABLA A LA RAZÓN
Por:
María Lourdes Pérez Ramírez
E-mail:
malourdespr11@gmail.com
El Sistema Educativo está conformado por
una triada bien estructurada, Maestros/as, Padres de Familia y Estudiantes,
cada Estamento influye poderosamente en los otros; pero es de reconocer, que
los más vulnerables son los últimos, niños/as y adolescentes, población endeble
que muchas veces son los portadores de síntomas y signos de algunos adultos,
que están en su entorno. Es preciso, que los tres Estamentos del Sistema
Educativo cuenten con espacios de interacción para poder revisar o fortalecer su
accionar en pos de mejores y más saludables formas de co-existencia
Institucional, con la premisa de no sólo cultivar la mente; sino también, el
espíritu.
En esta primera oportunidad, deseo
dirigirme a mis colegas Maestros/as, Cuerpo Colegiado al cual que me honro en
pertenecer y por ende conocer muy de cerca el quehacer educativo, misión noble
que elegimos profesar. Una vez más recalco lo que vengo pregonando en mis
talleres con Educadores /as, "Debemos sentirnos privilegiados/as; pero, a
la vez comprometidos/as con nuestro apostolado, ninguna otra profesión tiene en
sus manos la materia prima más noble y valiosa del Universo, El Ser Humano, niños/as, adolescentes y jóvenes que nos permiten
esculpir sus mentes y corazones e imprimir nuestra huella en ellos/as; por si
fuera poco, nos consideran modelos a seguir, nos inyectan la energía que
necesitamos para no desfallecer, son el antídoto frente a nuestras adversidades
personales y entre muchas otras muestras de amor nos ofrendan un Himno cada 6
de junio.
Estimados colegas, debemos estar conscientes
de que el rol que asumimos frente a nuestros/as estudiantes no sólo se
circunscribe a guiar los procesos cognitivos de los mismos; sino, a trascender
mucho más allá y comprender su mundo intrínseco, sus sentimientos y emociones,
arsenal solapado y/o reprimido que muchas veces no es comprendido por los
adultos, subestimando sus estados motivacionales reales, recursos poco
perceptibles que los/as predispone a óptimas o pobres manifestaciones volitivas
y que determinarán la calidad motivacional frente a todo aspecto de su vida
cotidiana; particularmente, en su desenvolvimiento académico.
Es imprescindible que los docentes
acrecentemos nuestra capacidad empática e intuitiva para comprender los
senti-pensamientos de los/as estudiantes, muchas veces intolerables y que los
emplean como recurso equivocado en la canalización de su opresión interna
ansiógena, aspirando ser escuchados/as en sus demandas y/o angustiosas
injusticias que se perpetran sobre ellos/as. Estas reacciones conductuales
interfieren directa o indirectamente con nuestro trabajo en el aula y en gran
medida son proporcionales al éxito o fracaso de los educandos y por ende la
consecución o no de nuestras
expectativas propuestas en el marco del quehacer educativo.
En este sentido, permítanme estimados/as
colegas compartir con ustedes los siguientes acápites, que muchos/as de ustedes
lo practican en su cotidiana labor magisteril:
Ø Edifiquemos
estudiantes fuertes de espíritu y de férreos recursos volitivos , base
primordial para la asimilación de saberes. Seamos mesurados en la censura y
exuberantes en los elogios, por más pequeños que aparenten ser; en realidad,
son la base de gigantescos triunfos.
Ø Debemos
liberarnos de perjudiciales y arraigadas ideas de preponderancia, por temor a
perder el respeto de los/as estudiantes, actitud que nos impide involucrarnos
más de cerca con sus sentimientos y emociones. ¿Por qué sólo darles permiso y
ser flexibles si nos presentan un certificado médico de impedimento físico?.
¿Por qué no dejamos que nuestra intuición de "Segundos Padres", nos
revele que un niño/a o adolescente tiene una herida emocional mucho más
lacerante que cualquier otra de índole orgánico?. Estas últimas lesiones no
tienen signos tangibles, sólo se las puede descubrir con los ojos del corazón.
Ø Desecha
la errónea y anacrónica concepción de que los/as Maestros/as somos de acero y
fieles cumplidores de las frías leyes a las que se sujetan los abogados,
nosotros/as debemos fundamentar nuestro accionar en criterios de credibilidad y
sensibilidad y no en la de veracidad comprobada como en el área legal. Les
ruego den crédito a la verdad dolida de esa fragmentada personita que tuvo la
valentía de dejarles ver su herida emocional encubierta. él/ella busca protección
y amparo, no seamos un frontón que los/as rebota. Deja fluir tu carisma de
Maestro/a, entra en sintonía con el dolor del otro, llora junto a él o ella,
muchos/as lo venimos haciendo, es bellísima y gratificante esa experiencia.
Ø Dedica
el tiempo necesario para cuidar y/o fortalecer tu salud y equilibrio psíquico,
esmérate como lo haces con tu imagen corporal, trasciende tu belleza física
hacia lo más recóndito de tu ser, tu
espíritu, que sólo se hace visible a través de tus manifestaciones
actitudinales. Nuestros/as estudiantes son los más sensitivos para percibir
nuestro estado de ánimo; el mismo, tiene un poder absorbente en nuestro
entorno; especialmente, en nuestros pupilos. No es justo obnubilar ni abatir la
existencia de nuestros pupilos, ellos/as nos necesitan saludables de mente y
espíritu.
Por
supuesto, somos también humanos y tenemos nuestros momentos ansiógenos; pero,
debemos saber elaborarlos, recurriendo a mecanismos resilientes que les
compartiré en siguientes artículos.
Mientras
tanto: "Disfruta e irradia al máximo toda la bendita prerrogativa de
acompañar la Formación Integral de nuestros/as Estudiantes, infundiendo en
ellos/as valores y cogniciones.
GRACIAS

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